martes, 20 de septiembre de 2016

MI NO CONCENTRACIÓN

¡Oh! he perdido la concentración.
Tal vez es el primer paso, la frontera, el abismo entre la realidad y el me la suda.
A ratos esto me preocupa…
Eso es así…

Hoy en el restaurante una señora que aprecio, de corazón lo juro. Me ha estado contando un montón de cosas, importantes a su parecer, pero al momento ha empezado a bajar la voz y la ha anexionado a esa canción típica de "Enya" que ponen en todos los garitos cool (creo que se escribe así porque cul es culo… no es muy importante este dato…) y se ha puesto así como blanca y azulada como la muerta de "Twin Peaks" mientras continuaba "hablando" y se desvanecía en un plano dimensional desconocido para mi. 
En la mesa de enfrente una niña soplaba la sopa. Hacía olas en un caldo en calma y los fideos hacían de dique e impedían que saltara del otro lado y se estampara contra la botella de fanta y ojalá aparecieran dos castores y
¿Ves? a eso me refiero…
Y cuando la gente grita me gusta hacer pompas con las babas. Las junto así, mucho/muchas detrás de los dientes y luego las soplo… La gente parece admirada cuando lo hago… no pueden dejar de mirarme y dejan de chillar.
Y si salgo a bailar y cojo el ritmo de repente veo a una pareja como se toquetea y me los imagino en la cama… seguro que a ella no le gusta el sexo oral(me refiero a chuparla, no a hablar sobre ello), muy estirada y larga, le tiene que costar ponerse de rodillas, tiene la piel demasiado blanca y la nariz de esas como para arriba, que menudo trabajo tienen que dar, ni un moco te puedes dejar para luego… y mientras suena alguna de los "Stones" mi ritmo se ha inmolado y mi danza , antes etérea ,solo da para Paquito el chocolatero.
Y cuando no recuerdo algo me sorprendo buscándolo en la nevera… ansiedad y nutrición,  muy básico todo.
Y cuando quiero escribir sobre el amor, de la ducha sale purpurina y yo sola me pinto las uñas de la mano derecha y pongo la cara del energúmeno que me tiene loca, sobre el cuello del cajero del puto Sabadell y sonrío, a la amargada de la camarera de la cafetería y le sonrío, a la abuela que me pide una bolsa para la cabeza porque llueve y sonrío, al policía que dirige los pasos de cebra como si fuera de la Guardia Real Británica… y sonrío…al niño en el patio de la escuela… y sonrío...y la gente piensa que soy amable y en realidad solo es porque te miro… y cuando te miro… respiro...
Perdón… ¿a qué venía todo esto? Espera que me pillo un danone.
Aaaah, síiiii ¡hoy por fin ha llovido!



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