viernes, 27 de enero de 2017

NADIE TE VA A BESAR ASÍ

Me enamoré hará unos... catorce o quince años.
(Joder, cómo pasa el tiempo. De ser el amor un ser vivo ahora mediría metro sesenta /setenta y pesaría unos sesenta y pico kilos...)
Se llama Luis. 
Luis era uno de esos chicos que sabes que te va a doler desde la primera vez que  te miran con los ojos, con las cejas, con  la boca y con ese balanceo sublime como si sus leucocitos estuvieran modelados con una partitura de Barry White... .
Era más malo que la quina, más amargo que la retama. 
Amarle era duro como bajar al centro de la tierra a por brasas para calentarle los cachohuevosgordos en invierno, como hacerte la lubina para que te entierren en sal dejándote un ojo fuera con tal de que te dejen en paz un jueves por la tarde después del curro, como darte de baja el teléfono móvil, como llevar 41 años cazando mangurrinos.
Pero tenía besos de esos, de que no te lo esperas, besos de tostada de mantequilla que se te resbala por la barbilla y te convierte en un ser  brillante, besos como pompitas de jabón cuando me besaba ahí, besos "atornillaos" que ocupaban media cara como una mascarilla de oxígeno... aaaay... mi oxígeno... besos de revolcón de colchoneta de nivea, besos de peta zetas pegaditos a las orejas, besos de tómbola de feria (que te tocan y que no), besos tontos que dan risa, besos largos, besos de despedida...
- Nadie te va a besar así.
Y ya han pasado catorce o quince años.

jueves, 19 de enero de 2017

LEEENTO

¿Qué prefieres? ¿que te depilen las cejas poquito a poco o un "pan pan pan"rapidito?
Sinceramente, yo pediría anestesia 
o un cura
o un meteorito
Pero las cosas del tirón me parece que son menos dolorosas.
Le pedí que se marchase, que recogiera todas sus cosas y se marchase. Cogió los seis quintos que quedaban en la nevera, unas bragas usadas mías y las llaves del vespino.
Y ahí está.
Yéndose.
Despacio. Como una tortuga manca. Con una ramita de romero entre los dientes. Con toda la buenaventura que nos echó la gitana. ¡ Ni una , Macho! ¡ No acertó ni una! Así que nah, que se la lleve también.
Pero es tan lenta la marcha que le sigo viendo y  veo y recuerdo cómo su lengua era un caracol húmedo y tibio, subiendo por mi espalda y la carne se me hacía bolitas como los jerséis del primark y pensaba que el amor era un poco de babas en la espalda y que si yo seguía con la misma higiene y alimentación mi sabor no cambiaría y siempre querría lamerme el cuerpo. Pero no.
Imagino que es como si me diesen de comer gambas todos los días pues se me hincharía el dedo gordo del pie igual que a él se le hincharon las pelotas por no sé qué de no sé cuántos que ya no me dio la gana escuchar.
A ver si se va de una vez.
Y termina de crujirme la piel.
Y se acaba el temblor.
Y cambio las sábanas.

miércoles, 18 de enero de 2017

DE AMOR Y TATUAJES

Las hamburguesas del McDonald's no se pudren porque se secan. No tiene  que ver sólo con los productos químicos, sino con la actividad del agua de sus ingredientes.
Ocho y media de la tarde. Cola del súper. Una cola de alienados vivos murientes que apuran los gélidos minutos que distancian la rutina laboral del refugio familiar.
Niña vestida como mi tía Juana en los 80. Pantalón por encima del ombligo,por encima de los labios inferiores, por encima de los tobillos, por encima de un jersey de lana, aplaude casi eufórica el tatuaje de la cajera que ni se inmuta, creo que el pip... pip... del escáner es el de su electrocorazón y previo esfuerzo sobre natural muestra una chispita de sus dos dientes delanteros en lo que intenta ser una sonrisa.
La reencarnación de mi tía Juana insiste:
- Yo tengo uno igual, pero con el nombre de mi novio y él con el mío.
Me da un vahído.
Me sobrepongo y le echo la buenaventura mirando los productos de su cesta de la compra.
Pizza de atún.
Pizza barbacoa.
Bolsa de patatas.
Cola zero.
Cola.
Marcho a casa de los abuelos con un boli y un papel. A ver que hay de cena.
Una patata frita.
Dos pescaítos asaos.
Sin platos individuales. Todo al centro.
Dos naranjas.
Mogollón de drogas que te recetan con la edad.

Diagnóstico: pareja joven sin gustos comunes y poco a compartir se tatúan nombres previa consulta en internet del precio del láser para eliminarlos (a escondidas)y posterior declaración de amor a través de un selfie en instagrwam.
Ojalá el amor les sea eterno.  Sería una pena que no fuese así, tan jóvenes y lozanos unidos por la común grafía y tinta intradérmica y la caprichosa serendipia sexual cuando la masturbación se les escapó de las manos,con tantos fracasos por descubrir, con tanta gente a la que decepcionar, con tantos hombres acabados en punta con los que pincharse, con tanta loca suelta con la que despeinarse...y si no... que el agua de sus componentes se seque antes de pudrirles.



miércoles, 11 de enero de 2017

ESCAFANDRAS

Quiero tropezarte en sueños y que te despiertes con ganas de buscarme.
Que se acaben las miserias, que compremos billetes de ida para dos.
Volar sin Rynair y viajar en asientos de a dos en el tren.
Quiero tropezarte en sueños, soplarte el miedo hasta erizarte la piel y leerte en braille lo que no me supiste decir ayer.
Decirte que a mi pecho le pesa más tu ausencia que la gravedad.
Romperte la piel a uñas, alargarte los lunares a caricias, amasar tu piel toda la noche hasta hacer que de madrugada huelas a pan.
Quiero que seas la última pregunta, la de quesito y que te atrevas a responderme que a tu lado está mi sitio.


lunes, 2 de enero de 2017

CUANDO SONRÍE

¿Te has fijado alguna vez en la flor del almendro?
Puaj ¿no?
A mi me vicia.
Cuando el frío llega a lo más alto y explota  haciendo "plof" se posa lento y derretido en las ramas del almendro y se convierte en flor.
Pues así cuando sonríe.
Y si soy yo la que provoca la sonrisa puedo ver los dientes blancos bordeados por el rosa de sus encías y me dan ganas de meterle la lengua hasta la campanilla, como si fuera una abeja que se folla a las flores haciendo miel de la saliva.
Muchas veces está. Él, me refiero. Pero otras veces está sin estar. Y lo veo pasear en bolas por la casa y me pregunta con su voz de tabaco si quiero un café y pienso que no y contesto que sí y son las nueve de la noche y es un error y me tocará empalmar el café de la noche con el de la mañana y ahora sí que no  va  a dejar de proyectar mi cerebro en el techo las diapositivas de mí con Él haciendo el amor o en la ducha o comprando una tostadora o felicitándonos el año nuevo o comiendo albóndigas ... pero es que a todo le digo que sí... porque es que no quiero perderme nada de lo que me ofrezca y así hasta que se gaste...
Y es que su pelo son hilvanes de nubes de tormenta y eso para mí es súper importante porque yo sé mucho de nubes. Estudié su morfología de forma intensiva durante mi adolescencia mientras las clases de trigonometría por lo que sé diferenciar mucho mejor las nubesperro de lo que fuera o fuesen las tangentes, senos y cosenos...  y parece el capitán de un bravío barco velero y yo el cansino viento y cuando me deja meter los dedos dentro, como un manojito de pájaros recién nacidos, enganchándose en algún enredo con mis uñas/pico, siento que toco la lluvia y abajo, en la calle, detrás del cristal, los paraguas que se bambolean  sobre las cabezas, son campos de amapolas negras y contentas.


Cuando sonríe me vicia y la vida gira...