lunes, 30 de mayo de 2016

DE MUERTOS Y FLORES

A veces me pregunto si sigo viva porque hay exceso de muertos o por falta de flores.

Chiara Bautista

Hay domingos de orín que se cuelan por todas partes. 

En este mayo lo traen por la mañana esos pájaros negros que son trozos de los párpados de la noche al entreabrirse, caviar del cielo, con alas incansables e intensas, cicladas por Hermes en el mismísimo Olimpo.
Hay domingos que se mean en mi piel de pescador polar, agrietada
en geometrías reptilianas, en la mutación abultada de la carne que contiene el veneno de la avispa.
Hay domingos en los que arrastrarse sobre las babas que produce el calor, es la única forma de desplazamiento conveniente.
Hay domingos en los que los lamentos inundan de alerta los balcones elevando su voz por encima del anonimato de los muertos del telediario.

Hay domingos en los que te veo abrazado a la trinchera virtual del teléfono y veo cómo crecen  los desiertos dentro de los huesos, cómo nacen alacranes de tus zapatos, cómo el hambre asola la niñez huída por los orificios, siempre de salida, de piedra helada...

y a veces me pregunto si sigo viva porque hay exceso de muertos o por falta de flores.


viernes, 27 de mayo de 2016

POLIMANÍAS DEL AMOR

Se quedó muy quieto igual que la ventana. Sólo ella se movía del otro lado del cristal. Su pelo en coleta, su falda impulsada por la prisa incomprensible de su culo por llenar de vacío la casa...
Se preguntaba si esta imagen duraría para siempre como la velocidad con la que acuden los olores a los recuerdos o se llenaría de ácaros de tiempo...
Se sentó en el suelo, sobre su blanquito culo de luna llena, se balanceó, suspendido por la gravedad alternada a babor... a estribor... a babor... a estribor... y al timón sus polimanías.
Una pena expansiva cubría la casa y ya él era casa por todos lados.
Imaginaba el pantone rosado desparramado por su espalda, el gruñido al engancharse su dedo gordo con un enredo de su pelo, hacer el amor a besos y... entonces... era libre... Recuperaba la fe en el ser humano, en el pegamento de barra, en el jarabe antitusivo...

Suena el porterillo...
contesta...
-¿Quién?
- Yo

reconoce su voz...
(han pasado tres cuartos de hora)
- Olvidé la cafetera que nos regaló mi madre.
- Llévatela, la cafeína ya no combate los sueños.
- Qué melodramático te pones.
- (Y tú que perra...)

jueves, 19 de mayo de 2016

JAMÓN JAMÓN

Estoy cenando a 50 pasos de casa, a 50 pasos de mi cocina.
No tengo nada comestible en la nevera. Quiero decir que no hay nada comestible en la nevera que no tenga que matar antes y embalsamar con salsa barbacoa y la última bala que llevaba en la lengua la gasté con la portera.
He pasado por el portal y he continuado hasta la taberna.
He pedido tortilla, huevos rotos, ensaladilla amarilla, cualquier matarratas legal a base de huevo y vino de la casa, de la casa porque ya es de la familia, se descorchó para la comunión del niño y se fermentó en mi lengua antes de tocarme un requiem en la campanilla.
Una señora llora tres taburetes más allá. Una profunda empatía levanta mi culo del taburete, quiero preguntarle qué le pasa.
De repente se me pierde la vista en dicha estampa costumbrista. Una señora llora debajo de un jamón y una gota de grasa pendula y se alarga espesa hasta su flequillo. 
El jamón, pese a sus bondades, no deja de ser un trozo de cerdo muerto y está expuesto y descuartizado por todas partes en este tugurio. Sangre, tripas, patas, orejas, morro... Un santuario macabro,una oda al animal...y esa neurasténica llorando ahí, debajo de un jamón ¿acaso puede estar más triste que cualquier cerdo? 
La odio. 
Odio verla exhibir su pena.
Llorar por polleces delante de la gente.
Se cubre la cara con las manos y sigue llorando entre los dedos y ya ha entrado en la fase hipo.
Me pregunto si se ofendería el camarero si me meara en la barra... Puestos a mostrar incontinencias...
Por fin esa gota de savia carnal cae en su pelo.
Me acerco. 
Le toco la cabeza. 
Expando la gotita nutriente hasta las puntas. 
Le sonrío.
Me mira como si yo fuera la virgen de Fátima y le digo:
No llores, seguro que tú también eres oquedad en pecho ajeno.

martes, 17 de mayo de 2016

ES HERMOSO VERTE VIVIR

Es hermoso observarte viviendo.
Tan así, como a otra cosa
como sabiendo que la vida habita al borde de los acantilados del ahora.
Ver cómo tu cuerpo contonea el paisaje que se derrama sobre esta mediocridad municipal,
cómo tu cadera de mar se convierte en la grupa de plata abyecta 
que embiste inmisericorde el malecón...
y tú en el centro...
y tú en el centro de la vida...
con los mofletes colorados
untados por los intangibles y embarrados colores del atardecer
ignorando la pulpa azul frío que corre por mis venas
mientras mayo se esfuerza en florecer el aire
y la lluvia en engendrar mosquitos junto a la tierra yerma...
Y te giras y sonríes a la cámara
o a mí
y de entre tus dientes se decanta la luz
a través una boca oscura anegada de suspiros...
Y en mi pecho
incrustado un hombre,
y en mis formas
un cervatillo tiritando al roce
se envilece mientras te escribo.

jueves, 12 de mayo de 2016

LA FERIA

Vino el frío y se llevó las sandías, la luz y la parte verde de los árboles y trajo a cambio el olor a castañas, azúcar y pólvora de la feria. 
Desde el fondo extremo derecho orbito en la noria sobre las cabezas rubias, morenas y calvas, sobre las luces epilépticas, sobre las chochonas tendidas del techo como jamones de caucho y algodón y sobre la música estridente, sofocante y asesina por encima de los emocionados chillidos de los vecinos cada vuelta completa. 
Les miro
observo, 
matizo, 
decoro e invoco sus rutinas predispuestas al milagro y pacto un segundo de inmovilidad inmortal con mi cámara de fotos. Mientras sus pupilas rojas y el paisaje me enanizan la frivolidad de la distancia enaltece el orgullo de mi soledad.
Al llegar a casa el viento y la oscuridad empujan la puerta mientras la intento abrir y me machaco la uña del dedo gordo. Con la boca rizada por la rabia palpo el grito en el tuétano y decido machacar las otras cuatro 
pom 
pom 
pom. 
Tres veces. 
Suficientes para cambiar recuerdos por dolor.
Se me saltan las lágrimas y los mocos y hasta juraría que me he hecho pis encima.
Con la mano derecha acaricio la sangre erecta que cae formando perfectas semiesferas, lunares granates, abrevaderos siniestros de tábanos y mosquitos. Con los ojos expandidos por el comedor que gira de nuevo igual que la noria arranco los pétalos negros de crisantemo en los que se han convertido las uñas de mis dedos. 
Seguro que cuando acabe hoy sí duermo.

domingo, 8 de mayo de 2016

SI VOLVIERA HACIA ATRÁS

Si vuelvo hacia atrás soy la nana de la cebolla en el entierro de mi padre.
Si vuelvo hacia atrás no me creo el "por una vez no pasa nada" y me hago la dormida.
Si vuelvo hacia atrás las geishas son feministas, noé no sube pájaros al arca, la adolescencia no existe, me enamoro en Woodstock, en el campanario ponen my way, con mi frío regenero los polos y Alejandro me mira con su carnecita tan pegada al hueso y el hueso tan temblando al amor.
Estoy harta del buenismo del pensamiento positivo, mal endémico en enredos sociales.
No cariño, no. No visualices, no olvides tus limitaciones. En sus patitas creyó el erizo al cruzar la carretera y ahora es un encarnizado ramillete de chinchetas donde es posible que descarrile una vieja.
Que el sexo oral es el que te he hecho de boquilla porque nunca te he rozado ni rezado y cuando grite "fuego" no me eches agua, ven apestando a gasolina y ya si eso... mañana lo arreglamos.
Cuanto antes aceptes que sólo somos ahora antes nos encontramos

jueves, 5 de mayo de 2016

TESTAMENTO

Excesiva, intensa, náusea. 
Hipocondría ególatra que me aleja del mal plebeyo.
Mi dolor es más dolor que el vuestro. 
Es el veneno que secó la ubre y el grito del vientre vacío del embrión que quiso ser hijo.
Un corazón mutado a cerebro piensa y no siente.
Un cerebro que es la alegoría de un recuerdo de mierda, hambre y miedo.
henn kim
Tumbada en pelotas en la azotea entre sábanas blancas, con un ojo cerrado, apoyo la mirada del derecho sobre el pulgar alzado y disparo con el dedo índice a los estorninos varias veces que, acojonados, cambian el vuelo. La cerveza en ayunas me provoca la danza y la risa que molesta a mi vecina que corre rauda, como hace sesenta años, a echar la cortina escandalizada por si el señor de la mecedora resucita.
He notado la frialdad de mis dedos en el periódico onanismo de los jueves y me he encargado flores amarillas y he borrado el historial de navegación por si no despierto.
Sólo recordaos que casi siempre os quiero.

Y Tú, si llegas antes que el cura, muérdeme las uñas y ponme soles en el pelo.