sábado, 24 de septiembre de 2016

LLEVAMOS POCO OTOÑO PARA ESTAR...

Estoy durmiendo. Creo que aún estoy durmiendo.
Te acabo de ver pasar… y seguro que es un sueño.
No pienso abrir los ojos ni para escribir esta mierda. 
Justo ahora entiendo por y para qué aprendí mecanografía con las letras de la máquina de escribir pintadas de negro con un edding 500.
No quiero perderte de vista aún… pero siento que te despides… como aquélla noche en la que los faros del taxi te recortaban en la oscuridad y dibujabas en el suelo un semicírculo de protección fortificada con la punta del pie y yo me hacía la ocupada buscando nada en el bolso… me gustó mucho la vez que te vi rascándote las preocupaciones atrapadas entre la cabeza y la chistera (tal vez era una gorra pero veo magia por todas partes), despertarme y mirarte dormir y poner un dedo debajo  de tu nariz para asegurarme de la tibieza de tus sueños y contar los pelos blancos de tu barba: uno sí , otro no, uno sí,uno sí, otro no... y los besos pequeñitos como pompitas de jabón y los mordisquitos en la oreja igual que cuando tu hermano te pedía un poco de tu bocata favorito y ponías los límites con los pulgares por arriba contra su labio superior y los nudillos de los índices apalancados en su barbilla…creo que es la primera vez que nos cuestionamos el amor...
Sveta Dorosheva

Seguro que cuando abra los ojos no estarás porque noto que el corazón se me está haciendo bola, como cuando el dedo gordo del pie y el siguiente se quedan uno p´arriba y uno p´abajo haciendo tijera y se te pone un boloncho en la pantorrilla y te duele tanto que cogerías un hacha y cortarías esa pantorrilla a la altura del cuello…
¿me has entendido?
pues eso...
Y sin abrir los ojos, hoy cogería un paraguas con colores de otoño y te pasaría a buscar. Tal vez te sorprenda, porque ahí ahora no llueve, pero… por ejemplo… en Asturias… seguro que sí… Iríamos a pasear en paraguas a comprar un helado y a darle de comer antílopes a los leones, la gente  miraría el paraguas, incluso tú mirarías el paraguas, sorprendidos todos… Pero todo tiene una explicación: He traído el paraguas como Celestina, como coartada para que no se me note la risa en las rodillas.Ante una situación de inseguridad o peligro siempre hay que llevar prendas de camuflaje para pasar desapercibido, lo vi en el discovery channel (creo)...y si resbalo… pues tal vez sea la lluvia de las antípodas que hoy nos cae hacia arriba y así me atreva a besarte entre millones de gotitas atrapadas en la capucha cóncava de mi paraguas, como en una de esas pelis de amor americanas antes del "the end", bueno… ahora eso ya no se lleva en las películas, pero me gustaba cuando avisaban que era el final y que ya no debías esperar nada más de ellos, ahora el  lento fundido a negro te deja divagando, pensando en si serán capaces de soportar la presión de la hipoteca o a la suegra...
Me tengo que despertar porque el despertador lo dice ...y me despierto… pero me llevo en la piel el olor a tierra mojada y chocolate de tu cuerpo. 



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