jueves, 29 de septiembre de 2016

¿OLVIDAR CON VOLUNTAD?

Quiero recordarte.
Quiero recordarte
antes de que un último recuerdo trepane la calavera
y que el cerebro me sangre viendo como el aire reboza tu cuerpo
y lo recubre de escamas el invierno.
Antes de sentir que mis pies caen hacia arriba como en los baobabs.
Quiero escribir con negro zaino, con vómito de huída negro 
como la defensa del calamar,
paladear la derrota.
Antes de que todo se infeste de nada.
Quiero dibujar con palabras 
la sombra insurrecta de tu nombre
apoyada siempre entre mis brazos
y lo que escribo, 
cuando respiro.
Atómicas palabras que brean y crujen mis huesos
con el pánico de hallarme al borde de la tragedia, 
al borde del abismo del olvido.
Los que poseen la razón recomiendan que expulse de mi cabeza las voces que gritan tu nombre,
que las riegue con químicos que ablandan voluntades y afectos.
Sólo es acelerar el proceso…
Cuando la nada llegue rampando tu cuerpo sepultando tu rostro y el color de tus ojos con olvido 
podré regresar a lo escrito. 
Cuando desnuda, despeinada, desnortada y sola como un gorrión golpeaba las paredes del templo de esta habitación 
y lamía espejos
sarcófagos de alientos donde después de follarnos la mañana
alma contra alma
escribías
-¿Un café?
y se convertía en  poesía.

sábado, 24 de septiembre de 2016

LLEVAMOS POCO OTOÑO PARA ESTAR...

Estoy durmiendo. Creo que aún estoy durmiendo.
Te acabo de ver pasar… y seguro que es un sueño.
No pienso abrir los ojos ni para escribir esta mierda. 
Justo ahora entiendo por y para qué aprendí mecanografía con las letras de la máquina de escribir pintadas de negro con un edding 500.
No quiero perderte de vista aún… pero siento que te despides… como aquélla noche en la que los faros del taxi te recortaban en la oscuridad y dibujabas en el suelo un semicírculo de protección fortificada con la punta del pie y yo me hacía la ocupada buscando nada en el bolso… me gustó mucho la vez que te vi rascándote las preocupaciones atrapadas entre la cabeza y la chistera (tal vez era una gorra pero veo magia por todas partes), despertarme y mirarte dormir y poner un dedo debajo  de tu nariz para asegurarme de la tibieza de tus sueños y contar los pelos blancos de tu barba: uno sí , otro no, uno sí,uno sí, otro no... y los besos pequeñitos como pompitas de jabón y los mordisquitos en la oreja igual que cuando tu hermano te pedía un poco de tu bocata favorito y ponías los límites con los pulgares por arriba contra su labio superior y los nudillos de los índices apalancados en su barbilla…creo que es la primera vez que nos cuestionamos el amor...
Sveta Dorosheva

Seguro que cuando abra los ojos no estarás porque noto que el corazón se me está haciendo bola, como cuando el dedo gordo del pie y el siguiente se quedan uno p´arriba y uno p´abajo haciendo tijera y se te pone un boloncho en la pantorrilla y te duele tanto que cogerías un hacha y cortarías esa pantorrilla a la altura del cuello…
¿me has entendido?
pues eso...
Y sin abrir los ojos, hoy cogería un paraguas con colores de otoño y te pasaría a buscar. Tal vez te sorprenda, porque ahí ahora no llueve, pero… por ejemplo… en Asturias… seguro que sí… Iríamos a pasear en paraguas a comprar un helado y a darle de comer antílopes a los leones, la gente  miraría el paraguas, incluso tú mirarías el paraguas, sorprendidos todos… Pero todo tiene una explicación: He traído el paraguas como Celestina, como coartada para que no se me note la risa en las rodillas.Ante una situación de inseguridad o peligro siempre hay que llevar prendas de camuflaje para pasar desapercibido, lo vi en el discovery channel (creo)...y si resbalo… pues tal vez sea la lluvia de las antípodas que hoy nos cae hacia arriba y así me atreva a besarte entre millones de gotitas atrapadas en la capucha cóncava de mi paraguas, como en una de esas pelis de amor americanas antes del "the end", bueno… ahora eso ya no se lleva en las películas, pero me gustaba cuando avisaban que era el final y que ya no debías esperar nada más de ellos, ahora el  lento fundido a negro te deja divagando, pensando en si serán capaces de soportar la presión de la hipoteca o a la suegra...
Me tengo que despertar porque el despertador lo dice ...y me despierto… pero me llevo en la piel el olor a tierra mojada y chocolate de tu cuerpo. 



jueves, 22 de septiembre de 2016

HACER EL AMOR EN OTOÑO?

Hoy me he despertado por tercera vez a las 7 y media (antes lo he hecho a las 3 y cuarto y a las 5) y he pensado en dejarme preparado un gazpachito para el medio día y tenerlo fresquito cuando llegara de currar. Cuando por fin he conseguido rescatar la batidora de entre los tuppers del infierno, el único pepino que me quedaba en la nevera se había marchitado, se había quedado así como compungido, parecía un viejo verde en fase terminal. No lo entiendo... Tampoco llevábamos juntos tanto tiempo …
Un aire ha traído el olor a churros por la ventana y sí… es otoño… ya no es tiempo de gazpacho. El mes pasado fue verano e invierno y este verano y otoño…

Y qué bonito sería volver a hacer el amor en otoño... ver cómo se despelucan los árboles al aire, defenestrar una pluma y un pensamiento para comprobar empíricamente la permanencia, volatilidad y  elegancia en el aire de cada uno y seleccionar aquél que antes llegara a tu encuentro… ver hormigas haciendo padel surf sobre cáscaras de pipas en los charcos, masticar algún gusano saliendo del puesto del Jose, al que le acabas de comprar un cucurucho con 8 castañas asás por 2 con 50 (400 y pico pelas)
Sería tan bonito hacer el amor en otoño… Rebolicar los pelos de tu pecho, buscar tu olor detrás de una oreja, besarte las pestañas mientras pellizco tus labios, soplar suave en el huequito que hay entre la nariz y la boca, donde a veces pones un bigote.
Hacer el amor bajo un edredón de plumas y rajarlo con la uña más cochina de los pies y que todo se escampe, que la habitación se llene de vuelo con cada movimiento y tú… en el centro.
Sería tan bonito hacer el amor en otoño, incluso en invierno… bueno… ya si eso…



martes, 20 de septiembre de 2016

MI NO CONCENTRACIÓN

¡Oh! he perdido la concentración.
Tal vez es el primer paso, la frontera, el abismo entre la realidad y el me la suda.
A ratos esto me preocupa…
Eso es así…

Hoy en el restaurante una señora que aprecio, de corazón lo juro. Me ha estado contando un montón de cosas, importantes a su parecer, pero al momento ha empezado a bajar la voz y la ha anexionado a esa canción típica de "Enya" que ponen en todos los garitos cool (creo que se escribe así porque cul es culo… no es muy importante este dato…) y se ha puesto así como blanca y azulada como la muerta de "Twin Peaks" mientras continuaba "hablando" y se desvanecía en un plano dimensional desconocido para mi. 
En la mesa de enfrente una niña soplaba la sopa. Hacía olas en un caldo en calma y los fideos hacían de dique e impedían que saltara del otro lado y se estampara contra la botella de fanta y ojalá aparecieran dos castores y
¿Ves? a eso me refiero…
Y cuando la gente grita me gusta hacer pompas con las babas. Las junto así, mucho/muchas detrás de los dientes y luego las soplo… La gente parece admirada cuando lo hago… no pueden dejar de mirarme y dejan de chillar.
Y si salgo a bailar y cojo el ritmo de repente veo a una pareja como se toquetea y me los imagino en la cama… seguro que a ella no le gusta el sexo oral(me refiero a chuparla, no a hablar sobre ello), muy estirada y larga, le tiene que costar ponerse de rodillas, tiene la piel demasiado blanca y la nariz de esas como para arriba, que menudo trabajo tienen que dar, ni un moco te puedes dejar para luego… y mientras suena alguna de los "Stones" mi ritmo se ha inmolado y mi danza , antes etérea ,solo da para Paquito el chocolatero.
Y cuando no recuerdo algo me sorprendo buscándolo en la nevera… ansiedad y nutrición,  muy básico todo.
Y cuando quiero escribir sobre el amor, de la ducha sale purpurina y yo sola me pinto las uñas de la mano derecha y pongo la cara del energúmeno que me tiene loca, sobre el cuello del cajero del puto Sabadell y sonrío, a la amargada de la camarera de la cafetería y le sonrío, a la abuela que me pide una bolsa para la cabeza porque llueve y sonrío, al policía que dirige los pasos de cebra como si fuera de la Guardia Real Británica… y sonrío…al niño en el patio de la escuela… y sonrío...y la gente piensa que soy amable y en realidad solo es porque te miro… y cuando te miro… respiro...
Perdón… ¿a qué venía todo esto? Espera que me pillo un danone.
Aaaah, síiiii ¡hoy por fin ha llovido!



lunes, 19 de septiembre de 2016

CANCIÓN DEL PIRATA

Con cien cañones por banda
viento en popa a toda vela
no corta el mar sino vuela
un velero bergantín

No para de entonar ese cachito de  canción…
Dice, me dice… que le dan miedo los espejos… que los monstruos viven dentro. Cuando tu cara ha viajado en el tiempo, escupe egos olvidados que escuecen.
Dice, me dice… que antes de la treintena era un hombre casi entero, que fue el ron, las grasas saturadas, los lupanares y las guerras los que le convirtieron en una masa de carne sin pierna, mano, ojo y pelo…
Dice, me dice… que el corazón se lo entregó a una puta que brillaba como una reina en la noche a cambio de pellizcarle los pezones mientras se tocaba … y jura su inmortalidad porque sobrevivió, una tórrida noche de agosto y pasión, a morir derretida en sudor a horcajadas sobre … su alma de guasona hiena.
Dice, me dice… que le permita verme a la luz de las velas antes de que el capitalismo nos meta las bombillas de led por el culo hasta que parezcamos luciérnagas.
Dice, me dice… que renuevo su ingenuidad, como cuando giraba colgado de las manos de su padre como una onda que pudiera ser disparada en cualquier momento al mismo Goliat en el puto entrecejo.
Dice, me dice… que ha olvidado la mitad de las cosas, las cosas que veía por el ojo tuerto... recuerda a la reina por la mitad, de cintura para abajo, recuerda el sabor de su sexo amargo pero no su color. Recuerda el segundo día de escuela, las fracciones, el mapa de Europa sin saber qué era América, los ríos sin desembocadura, bailar pegado pero ¿a quién? el vaso medio vacío, sólo el estribillo de las canciones de amor, recuerda la catequesis pero no a Dios, a los muertos pero no la revolución, querer a su madre a medias, subir a los coches de choque y no conseguir empotrar nunca a Ricardo el de la Minerva...
Dice, me dice… que esta vida es una mierda, pero una mierda a medias que a veces la muerte le seduce pero que todavía  la primera le da para  a un par de corridas buenas.



martes, 13 de septiembre de 2016

NO PUEDO DORMIR!

Son las tres de la mañana.
De dormir ni hablamos…
Acabo de darme una ducha.
Llevo una toalla enrollándome el pelo y otra … más…
Faltan 4 horas para que suene el despertador. Esto me pone aún más nerviosa porque mañana será un día intenso de trabajo y, claro… de dormir ni hablamos…
Cuento olas, doy palmadas para matar un mosquito que pasa ahora por mi oreja en vuelo rasante animado por los aplausos, repaso sonidos, bordeo con los ojos la mesita de noche, la cómoda, el ventilador, podría dibujarlos de memoria esta noche si supiera dibujar y claro... de dormir ni hablamos…
Voy a pasar las horas a segundos a ver si así tengo más tiempo para dormir y se me pasa esta ansia viva de nah... Cojo el móvil y calculo… si una hora tiene 60 minutos y un minuto tiene 60 segundos… 3600 segundos x 4 horas… un poco menos ya.. y el móvil se resbala de mis manos y ¡¡¡apuñala mi nariz!!!
¡¡¡Me cago en mi puta calavera!!!
¿Qué cojones hará mi vecina con la tele puesta? ¿qué estarán haciendo ahora en la tele? ¿y si se ha muerto y hay una señorita estridente vendiéndole hierros de esos para hacer abdominales? nadie sabría si ha muerto hasta dentro de unos días, tal vez hasta el jueves que no vaya al mercadillo, es una auténtica  profesional, rompe barreras del sonido con su voz, como si le hablara al tendero del jueves siguiente y lleva un carro rompetobillos  que parece de mad max, encima el share da como que en su casa alguien está viendo la interesante programación de la cadena amiga…
Voy a asomarme
¿y si le tiro una pinza desde mi balcón?
voy
PLOM
¡Joder! se me ha ido la mano. ¡Ha chocado con la persiana y ha entrado hasta el comedor! HUÍDA NINJA
- ¡¡¡Izra, cavrón tarranro la´ peedotas mañana she lo vy a decí a tu made!!!
(jejeje, no lleva los dientes puestos y piensa que ha sido el gitanillo del primero que es más malo que la sarna)
En fin… la vecina está viva… una cosa menos por la que preocuparme… voy a ver si ahora me duermo...

domingo, 11 de septiembre de 2016

TU RISA. NERUDA

Quítame el pan si quieres 
quítame el aire, pero 
no me quites tu risa.        

No me quites la rosa, 
la lanza que desgranas, 
el agua que de pronto        
estalla en tu alegría, 
la repentina ola 
de planta que te nace.        

Mi lucha es dura y vuelo 
con los ojos cansados 
a veces de haber visto        
la tierra que no cambia, 
pero al entrar tu risa 
sube al cielo buscándome        
y abre para mí todas 
las puertas de la vida. 

Amor mío, en la hora        
más oscura desgrana 
tu risa, y si de pronto 
ves que mi sangre mancha        
las piedras de la calle, 
ríe, porque tu risa 
será para mis manos        
como una espada fresca. 

Junto al mar en otoño, 
tu risa debe alzar        
su cascada de espuma, 
y en primavera, amor, 
quiero tu risa como        
la flor que yo esperaba, 
la flor azul, la rosa 
de mi patria sonora.        

Ríe de la noche 
del día, de la luna, 
ríete de las calles 
torcidas de la isla,        
ríete del torpe 
muchacho que te quiere, 
pero cuando yo abro 
los ojos y los cierro,        
cuando mis pasos van, 
cuando vuelven mis pasos, 
niégame el pan, el aire,        
la luz, la primavera, 
pero tu risa nunca 
porque me moriría.


CATARATAS

Puedo ver, sentada en una roca, a lo que me parece desde aquí una niña rubia con mochitos y calcetines de hilo. Una princesita rusa asomándose al abismo, con los ojos desnudos, sin miedo, con el alma aún blanca, sin hematomas  y me reconozco cuando gira la cabeza. Soy yo antes de ser camarera, madre o alegoría del desastre, un campo virgen donde sembrar traumas, encerrado en cuatro paredes de ladrillo que entumecen casi todos los huesos y los sueños.

Estoy contemplando las cataratas, donde la tierra se rompe, donde comienza la magia y aparecen los mitos. 
El agua rugiendo en un último llanto suicida
golpeándose entre ellas las gotas
combate final
pérdida de la disciplina mansa previa
ansia de belleza antes de la caída libre
.
.
.
 y la paz estrellada en el río.

Agua que ruge y vuela
agua que se vuelve lluvia por segundos...

Y la luz hace el amor con el agua, roza sus hombros de mujer pagana y desde allí, una vez inundados, le dibuja un arcoiris que la une a la tierra, para que no se pierda…
 y el sol se enamora cada día de ella porque es la única amante que le devuelve al tacto luz y no sombras o tinieblas.

Si alguna vez te nombro en la caída
yo, que como humana adulta, contengo el mismo porcentaje de agua que el planeta...
Si siento la necesidad de gritar y de mi boca sale tu nombre detrás de esas letras azules, hipotérmicas tras el temblor,
también espero que sea tu mano la que me vuelva luz si el desastre se acerca y poder construir una casa de plata sobre ella para que el viento la meza.







miércoles, 7 de septiembre de 2016

EL GRAN ZIMBABUE

Éste es el lugar del mundo donde he sido más feliz.
Cuando la luna llena, generosa, recorta con su luz el silencio, las expectativas, la indómita curiosidad… guiando los pasos, cubriendo de plata lo que antaño fue oropel...
Cuando chocas con una piedra y sientes que su sonido sincopado se acopla a tu corazón, que puedes oler el sudor humano, el olor a animal de caza o a leche de rebaño…
Cuando sientes que puedes deslumbrarte con el brillo del oro y asustarte con los borbotones de mosquitos que ansiosos buscan tu sangre.
Que te engullen pasillos estrechos de piedra, como estrecha es la paciencia de los comerciantse que, a voz en grito, cubren las calles con las bondades de sus mercancías y aranceles.

Si acercas el oído a la llanura puedes oír a mujeres pariendo, niños gritando, hombres bebiendo, caballos deslomados…

Si desde lo alto acercas una caricia a la roca, te hablará de vastos imperios, de visitas inesperadas, de riquezas, reyes y sacerdotes en ora pro nobis. Te susurrará al oído que el cielo es tu techo cuando todo se desmorona y el cordón umbilical permanece adherido a la tierra… y siento que marcharé imperfecta, como todos ellos antes que yo, que innoble en la ignominia de mis actos, de nuevo me acogerá en su corteza y el legado de mis dichas podrán ser relatadas aquí, en lo más alto de la piedra por alguna pragmática y juglar canción de gesta o lejana parienta. Eso me consuela.








OKAVANGO

   La bondad del sol en África es la que nos permite contemplarlo sin tapujos a su entrada y salida de la tierra. Es el bocadillo de nocilla al salir del cole, el rascarse la marca de las gomas de unos calcetines que te aprietan, aflojarse la corbata, poner la radio justo cuando suena tu canción, el olor a chocolate por la mañana, una película de miedo el viernes y el domingo una de amor, encontrar el mar cuando no ves la salida, un chiste malo a tiempo, la llamada que ya no esperabas, el hipo que se genera cuando ríes y lloras a la vez, la sinceridad de un abrazo apapachao...
   El sol en África es una brasa circular perfecta, naranja de fuego, explosión e incendio comedido en su naturaleza que impregna en una alquimia mística, con un viscoso y efímero ámbar, la silueta de animales que permanecen mansos al último baño de luz del día. Incunables títeres de sombras en su grandeza, en un decorado de ensueños donde la vanidosa estrella  aprovecha para convertir cualquier agua en espejo donde cada ser vivo pueda disfrutar de la hermosura de su reflejo.
   Hay un río  en África díscolo, distraído, independiente... un río que no sigue leyes. Hay un río que alimenta sus campos, carnes, peces y atardeceres. Hay un río que elige sus humildes aguas, puras en esencia.Hay un río que revienta de hermosura  sus orillas.  Hay un río que no se hace viejo, un río eternamente joven . Hay un río que nunca será agua, que nunca será mar... Ése es el precio de la belleza magnánima que paga un río a contracorriente por elegir su propia muerte.

martes, 6 de septiembre de 2016

EL CIELO NUNCA ES IGUAL

de las tres, la de en medio
   "Las estrellas son las mismas pero el cielo nunca es igual" - Dijo.
   Y el peso de los cuerpos arrugaba la arena que nos sostenía, sembraba los sueños y me arropaba con sus raíces, que eran las mías, bajo el enorme brillo metálico de Venus,que  airosa destacaba entre las demás, en un cielo de color negro y azúcar. 
   A la diestra, la crepitosa letanía de la leña rindiéndose  al fuego, por puro amor, permitía abrir una cremallera de luz y calor que lamía brava su gesto, apartando el hocico frío y húmedo de la noche que entumece las traviesas de cualquier costilla.
   Treinta y siete grados tumbados junto a mi se dejaban llevar para cumplir el deseo de un primer nudo, bajo un techo de estrellas sopladas y purpurina, con los ojitos llenos de risa...
cuando el único requisito aquí para vivir es no estar muerto.






lunes, 5 de septiembre de 2016

ME AVERGÜENZO

Dicen los bosquimanos que nunca ha de entorpecer la presencia humana el desarrollo natural del ecosistema.
- No cazarás ni recolectarás más de lo que sea estrictamente necesario para la supervivencia.
- Tu estancia será un susurro, una caricia, un roce necesario para la vida.
 ¿Cuándo fue que empezamos a involucionar?
Navegamos torpes. Rompimos mares con la proa afilada al agua,perdimos de vista el faro tras el apagón. Arrasamos animales y personas como corsarios despiadados. Vaciamos toneles de piedad para hacerle hueco a la soberbia conquistadora y así será que la ignorancia se convertirá en la pus que terminará infestando cada rincón del planeta.

Llamamos , en un ejercicio de impostada reflexión y compasión "Tercer Mundo" a las piernas del "Primero".
Talamos la base, expoliamos recursos, abastecemos nuestros lujos, especulamos con la esclavitud y sometimiento de países, testaferros de la avaricia dictatorial... 
sin cuidado… 
sin mirar… 
y el desierto nos engulle…
y nos negamos a creer que la arena bajo nuestros pies empieza a cubrir los tobillos lacerando exfoliante el equilibrio 
mientras, 
ignorantes, 
la vista sólo nos alcanza hasta el ombligo.

domingo, 4 de septiembre de 2016

SIEMPRE HE CREÍDO EN TI

   Yo, ancha de espaldas, corazón comestible, recolectora de desastres, con quistes en los ojos… relajo la mirada en la enfundada cuchilla que pende de tu cintura. Le cuento, de cabeza, mientras guía mis pasos, historias violentas donde mueren los malos, incluso algún bueno en daño colateral por defendernos y después de luchar por lo nuestro, por valores casi extintos, acabamos exhaustos , sudando gloria bajo un cielo naranja que envuelve la brevedad de las horas.
   Creo que estoy evitando pensar en Ti.
   Tengo miedo que al reconocer el hipotálamo tu voz, un hilillo granate de peste oxidada, recorra mi cuello en pizpireta danza folklórica al reventar de añoranza los tímpanos.
   Era tan fácil que me vencieras a los chinos o al calientamanos… mientras me dabas de hostias ya hacía rato que me había perdido en el color almendra amarga de tus ojos… y repasaba con compás el negro que lo enmarcaba para que el verde no se saliera, empapara y ofendiera a esta tierra amarilla. He sentido la seguridad en el pecho envuelta en el calor de tu cuerpo alado, yo que tengo miedo a los pájaros, siento que puedo volar incluso anclada a la gravedad del suelo si te he tenido dentro.
Que nadie te nombre sin la admiración quirúrgica de un bisturí sobre la carne sedada, no en mi presencia, no en tu ausencia que se convierte en el avatar de mi estrella.
   Hoy estoy sentada en un banco del parque de mi cabeza, mirando cómo se besa una pareja mientras un pedigüeño talla el nombre de ella en un tesoro… y muero de envidia, ojalá me pase a mi... algún día...