martes, 29 de noviembre de 2016

MI GRANJA DE CALCETINES

Me he comprado un terrenito. Pequeño, así, pequeño, como epíteto innecesario y retórico.
He puesto una granja de calcetines desemparejados.
A veces, sobre todo en invierno, traigo autobuses llenos de gente con un solo calcetín y les doy de comer pies a mis cachorros. Algunas personas pierden la vista en los algodones que escupe el cielo cuando se encontrae de gusto, otros sonríen por las cosquillas y mis calcetines… se erizan al contacto y les salen bolitas.
¡Ah! De pastor tengo contratado a un crío de unos 6 años, blaaaaaaquísimo… rubio rizao…
Sí. Está mal. Que un niño curre… pero dime… ¿¡Dime qué hubieses hecho tú si te lo hubieses encontrado en pelotas, en el contenedor de debajo de la casa de tu ex al tercer día  mientras hacías  guardia bajo su ventana, atrincherada tras una pila de 2x5x1 de cartones de vino del bueno?!
¡Dime..!
¡DI ME!
¿¡ Se lo hubieses entregado a las monjas, a los curas o al sistema!?
Pero si iba hasta armao...
Y yo aquí… pues le veo bien… ¿qué quieres que te  diga? lo que pasa que no se me hace grande… y el caso es que come bien… no sé… y yo… pues también lo estoy… las cosas como son…
A veces, cuando vienen las visitas… Nos gusta sacar la mecedora al porche y mientras ponemos algo de don "Cash" le dejo que les dispare, con conocimiento, claro: al que más sonríe con la primera que baja los ojos, a las que llevan las trenzas pelirrojas siempre nos gusta con los que están hechos a puntitos, a pecas,vamos... a los que se le llenan los ojitos de agua con los que tienen las manos suaves…
Cuando se marcha el autobús, mientras ponemos la lavadora, apostamos qué pareja será la primera que ponga la foto de los dos de perfil de Facebook y eso nos gusta… las cosas como son...
Good Job




domingo, 27 de noviembre de 2016

BUENOS DÍAS

El tren rompe el vacío y el negro.
El metro desgarra la tierra.
Corrompe y envuelve la vida de mil personas llenas de sentimientos propios postergando la alegría.
Salvajes domados, unificados, globalizados dentro del vagón que encorseta pensamientos sublimes.
Silencio azul caníbal, circular e infinito.
Personas desbordadas de deudas amando pequeñas muertes de salida
repasan con la mirada derretida los zapatos exponiendo la nuca al acero de la guillotina feudal.
Al fondo, una mujer con la lengua atada a cien colibríes
emite un suspiro rosa que traduce la huída del derrumbe en rugidos de mariposas lentas.
Las manos como peces blancos nadan en su pelo-sol.
Ha abierto en canal su garganta y con las cuerdas vocales musicando su nombre ha expulsado un "buenos días" a través de sus dientes perla.
Por un segundo el resto hemos creído en la magia y vuelto a la vida.




viernes, 25 de noviembre de 2016

LA VELA

UN POEMA DE JAVIER VAYÀ DEDICADO A LA VIEJITA A LA QUE MATÓ ESTE SISTEMA ANTIPERSONA… Yo solo colaboro con la voz.
LA VELA
Ay señor qué vergüenza;
yo que jamás dejé a deber
ni tres míseras pesetas.
Y que no se me olvide apagar la vela.
Que una ya está muy vieja
y a ver si mañana me lo arregla mi nieta
que tengo frío y me gusta ver la novela.
Y que no se me olvide apagar la vela.
Que me muero de vergüenza
y no me veo a un palmo a tientas
yo que jamás debí ni tres pesetas.
Que a veces me pasa que me quedo traspuesta.
A ver si se me olvida apagar la vela.
La misma que le puse en todos los santos
a mi Antonio y mi Manuela.
Si estaré loca y vieja
que parece que acompaña y calienta.
Y a ver si viene ya la nieta y me lo arregla.
Que se me va a estropear el caldo de la nevera.
Y quiero ver al presidente y los ministros
y lo guapa que está la reina.
Que me está entrando sueño, me quedo traspuesta
y a ver si se me va a olvidar
pagar las tres míseras pesetas.

jueves, 10 de noviembre de 2016

EL FIN DEL MUNDO

Soy de la generación que besaba el pan antes de tirarlo, de la que no te podías lavar el pelo si tenías la regla, de la que jugaba en los callejones, de la de en mayo flores a María,de la de las frutas y verduras de temporada.
Una época de claroscuros que engendraron algún trauma evolucionado, ya de mayor, a fantasma.
Pero la primera vez que le vi quise llamar a un cura… Brillaba como cien diamantes bajo un flexo. Me entró por los ojos su sonrisa en forma de levadura y mi corazón se hinchó como bizcocho e impulsó toda mi sangre a mis carrillos.
- ¡Llamad a un cura! ¡Que saque al fantasma! ¡Que él no lo vea! ¡Que no me note poseída o posesa!
Que no vea cuando juega conmigo  y me deja hecha un siete con la lengua colgando por fuera  y los ojos p´atrás  o cuando me hace chillarle a la gente o cuando me encierra las palabras dentro de mi cabeza…
Que yo ya amo a ese hombre y tres son multitud.
Pero no puedo…
En realidad no puedo...
¿Dónde voy sin mi fantasma?
¿Cómo le digo que amo a otro?

Y aquí estoy despierta...
como la otra mitad del mundo…
y pienso en ellos despiertos, por ejemplo en Oklahoma, a sus cosas, pensando porqué votaron a Trump, sumidos en la inopia de tu existencia rellenando un pavo (muerto, claro) para acción de gracias  y pienso en el ahora, ahora que el mundo se acaba y no nos va a pillar follando y eso me pellizca las tripas…
y pienso en ti dormido soñando, con todas las veces que no me reñiste por no cerrar la tapa del champú, con los gatitos que no tuvimos, con el viaje a Lisboa que nunca hicimos…
a mi me pillará despierta, como siempre, y soñando contigo.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

¡AY! EL SEXO...

¡Ay! el sexo…
Complicado.
Complicado el tema a los ojos del sistema.
Tal vez de nuevo: ¿antisistema? ¿cochina? ¿lasciva? ¿guarra? ¿libidinosa? ¿promiscua? ¿libertina?
No lo creo.
No lo siento.
No nos enseñaron nada ni en la escuela ni en la autoescuela,
ni en casa, 
ni las madres ni las abuelas.
Aprendimos a choques, palos y pecados
duchas de agua fría,alguna buena amiga y un par de avemarías.
Y aún así
Hoy
sigue siendo complicado.
Por estructura física es complicado que no salga corriendo de la cama porque la cadera que sostiene mi vagina se apoya en dos piernas que sumadas dan bastante más de dos cientos centímetros de largaría que transforman en zancada precisa la distancia entre tu casa y la mía 
Si quieres que me quede es fácil: pídemelo y dispárame en la derecha, la izquierda la guardo para cuando vuelva la democracia.
Por estructura sentimental, tengo obstruida la arteria que condiciona el sentimiento... un bypass mal gestionado por un par de hombres coagulados.
Por psicomotricidad he de desaparecer antes de que un imaginario zapato de cristal se astille y se me clave en el talón de aquiles haciéndome perder el equilibrio de una elegante seguridad impostada.
Pero soy mujer y cuerpo. 
Más femenina que feminista, más macho que machista, más loca que una puta cabra…
y creo en el amor 
(a mi manera)
en el que se hace y no se piensa,
en su muerte y resurrección
en su eternidad efímera
y en la carne como forma de expresión alternativa.
Porque aún puedo volar olvidando en tierra cualquier cordura, obstáculo, prejuicio o premisa previa…
Donde tu cabeza ve fantasmas la mía  almas