jueves, 22 de septiembre de 2016

HACER EL AMOR EN OTOÑO?

Hoy me he despertado por tercera vez a las 7 y media (antes lo he hecho a las 3 y cuarto y a las 5) y he pensado en dejarme preparado un gazpachito para el medio día y tenerlo fresquito cuando llegara de currar. Cuando por fin he conseguido rescatar la batidora de entre los tuppers del infierno, el único pepino que me quedaba en la nevera se había marchitado, se había quedado así como compungido, parecía un viejo verde en fase terminal. No lo entiendo... Tampoco llevábamos juntos tanto tiempo …
Un aire ha traído el olor a churros por la ventana y sí… es otoño… ya no es tiempo de gazpacho. El mes pasado fue verano e invierno y este verano y otoño…

Y qué bonito sería volver a hacer el amor en otoño... ver cómo se despelucan los árboles al aire, defenestrar una pluma y un pensamiento para comprobar empíricamente la permanencia, volatilidad y  elegancia en el aire de cada uno y seleccionar aquél que antes llegara a tu encuentro… ver hormigas haciendo padel surf sobre cáscaras de pipas en los charcos, masticar algún gusano saliendo del puesto del Jose, al que le acabas de comprar un cucurucho con 8 castañas asás por 2 con 50 (400 y pico pelas)
Sería tan bonito hacer el amor en otoño… Rebolicar los pelos de tu pecho, buscar tu olor detrás de una oreja, besarte las pestañas mientras pellizco tus labios, soplar suave en el huequito que hay entre la nariz y la boca, donde a veces pones un bigote.
Hacer el amor bajo un edredón de plumas y rajarlo con la uña más cochina de los pies y que todo se escampe, que la habitación se llene de vuelo con cada movimiento y tú… en el centro.
Sería tan bonito hacer el amor en otoño, incluso en invierno… bueno… ya si eso…



2 comentarios:

  1. Me estaré haciendo mayor porque en vez de hacer el amor me han entrado ganas de gazpacho...

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  2. jajajajajaja!!! prepara para dos porque yo tampoco veo viable el otro término

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