sábado, 30 de julio de 2016

EN EL VAGÓN

El suelo del vagón del metro es un jardín de pies del que brota gente por ciencia infusa. Se trasladan enajenados dentro de facebook o los más aventureros a la caza de pokemons.
Mientras, se cierran mis ojos sobre la nuca que acaricio a tres metros cada día con mi mirada, esperando que se gire y me sonría y que los malos devuelvan los colores al invierno y repongan en la tele el gran héroe americano y se me llenen los dedos con las sortijas de su pelo y los atormentados follen hasta la alegría y vuelva el deseo a los casados y Coelho se convierta en redactor de epitafios y Eva deje de burlarse de Adán jugando a "beso, verdad o atrevimiento"

y...
y...
y...
Ding dong ding "próxima estación: Creuta"
Mi parada.
Hoy tampoco.
Así cien días.
Que sepáis, que en diferido, también os afecta.

martes, 19 de julio de 2016

DE LOBOS MANSOS Y CORDEROS INSUMISOS


Tengo dos lunares en la cara.
Debajo de cada ojo.
Puntualizando cada mirada.
En la piel manchada y blanca que apunta de frente al cielo y la marea
a la luna cuando luce llena.
Rayo de luna, alambre galvanizado que teje piadoso la cordura a través de mis manos conductoras de desdichas.
Si te pongo en la piel del lobo cualquier cordero te sabe a rancia obediencia doméstica, nuca descubierta, latente yugular que grita en el pálpito visible


- Libera mi sangre, impregna de hierro y vida la tierra baldía, que alrededor florezca la vida, llena el hueco del mordisco de dientes y encías, olvida la existencia de este cordero nihilista y conviértelo en poesía.

Para y por el cordero lloro como llora la charca la ausencia del vuelo de la libélula,
como llora el crisantemo sobre el cementerio,
como llora la luna la envidia de tu pelo
como llora la noche el insomnio sobre el asfalto con manido desconsuelo.
He pretendido inhalar amor en cada beso desprendido tras la rendición en otras bocas
de cualquiera de mis labios altivos pero es la suya,
su boca muda,
su lengua muerta
la que aún desprende la miel ordeñada a través de nudos de esparto del abismo del que cuelgan mis piernas,
nunca me asomé a un precipicio que no deseara saltar, 
siendo tú lobo manso y yo cordero insumiso prefiero el salto y el grito al silencio y tu olvido.

sábado, 9 de julio de 2016

TAC TAC TACATAC

Cuando llora se hace tan pequeña...
Cuando llora siempre llueve cuando toca gimnasia o patio y vuelve a tener diez años y deja los otros treinta colgados en las punticas del paraguas... y llora por dentro y por fuera... y me llora encima, piensa que no hay nada mejor que un par de muslos dónde apoyar una tristeza.
Entonces ponemos una palangana entre mis piernas y ella hinca la cara en el vacío, hasta quedar encajada por las orejas y empezamos a escurrir la pena.
Tac, tac, tacatac...
Ese es el sonido...
Tac, tac, tacatac, aaaay
Si le acompaña el gemido...
La parte de atrás de su cabeza, la que pertenece a mi vista,  es un manojo de pelo negro, como si fuesen filamentos de sombra de su cara desparramados sobre mí, mientras noto en las rodillas como late su pequeño corazón de colibrí.
Tac, tac, tacatac, tac...
La acaricio mientras llora y clava sus dedos en mis muslos, que por la presión parecen nueces descascaradas forradas de piel enrojecida. Me hace daño y temo que exploten entre sus manos, pero le sigo acariciando el pelo. Sería tan fácil partirle el cuello en esta posición para que dejase de sufrir...
No sé por qué llora, nunca he creído necesario tener algún motivo para estar triste... a veces la pena llega así, sin avisar...
tac...
tac...
...
tac
Parece que ha acabado, no gotea, respira intensa, pesa más, se ha dormido, ahora mientras la acaricio, le canto y la acuno
...

jueves, 7 de julio de 2016

COBARDE GALLINA

Puta tierra amarilla. Terruño y arena venida a más. Sahara del norte. Descampado infestado de sombrillas por los habitantes de la meseta que respiran alto, respiran denso y chillan agudos como mirlos... 
En la calle, mi coche, atiborrado de gasolina y esperanza ,ora pro nobis.
En la guantera, anclado con ventosas por los pies, un Thom Yorke desarticulado y biodramínico haría las funciones de muñeco canino ochentero. El plan es perfecto. Carretera y manta.

Y mi estómago atestado de una suerte de jauría de lepidópteros del tamaño de nueve elefantes, apilados en columnas de a tres, a media metamorfosis, aguardan en la trinchera epidérmica, ,arabunta endémica...
de un lado

la oruga
del otro
las alas
...
metáfora insecticida del amor y la cobardía.
...
En el centro del paisaje su silueta que contiene el verbo y la lengua procaz, insurgente e irreverente que hiende mi sexo en las noches de silencio.
...
Desde el balcón observo el coche y cómo le pasa alrededor la vida.
Regreso al sofá y me mantengo en modo "ahorro de dopamina"

mientras visualizo...
mientras no resuelvo...
mientras se zafa el deseo...
mientras lo cuento en facebook...
¿Dónde ir cuando tu enemigo vive dentro?