sábado, 9 de abril de 2016

COMERME TUS OJOS

Dame tus ojos.
Deja que mastique el nácar que sustenta el iris.
Que los engulla.
Deja al descubierto la roña del silencio que hay detrás de ellos.
Y ahora...
Métete dentro. 
Aprovecha cada contracción cardíaca para el desplazamiento
Y observa.
Vives dentro de mí.
En la ferocidad de la sangre que ataca cada centímetro de mi cuerpo con la rabia de un caniche. En la cadencia demoníaca de cada estertor en mis bronquios desfilachados. En el olor metálico de las vísceras. En mis oídos cuando escuchan mi canción favorita. En el molde de mi piel.En la ofrenda de mis palabras susurradas en la nuca donde habita el mundo. En el hígado donde reside el alcohol que embellece los recuerdos. En la plata sudada de mis canas.

Y también en la pérdida de la psicomotricidad de mis manos ante el desafío del botón de tu bragueta.
En el delirio de sublimar la belleza de tu lengua en la aureola de mi pecho.
En los días en los que el sol afeita con su luz mi ventana.
En el refugio del mar bajo la tormenta. 
En la pulsión de una sonrisa contagiosa.
¿Ves?
¿Lo puedes ver?
Ocupas tanto espacio dentro mío que no sé dónde ponerme a vivir.

2 comentarios:

  1. Pués mira que bien, estreno los comentarios.Pero estoy espesito, así que solo esto: Por aquí ando, leyéndote.

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